Este año, Tan
fuerte, tan cerca fue candidata a dos Oscar, pero no consiguió ninguno.
Había mejores películas y toca un tema delicado y con riesgo de hartazgo: el
11-S.
Se trata de un drama
dirigido por Stephen Daldry y
protagonizado por el niño Thomas Horn, cuya única experiencia ante las cámaras
es haber sido ganador de un concurso televisivo de preguntas y respuestas.
Narra las peripecias de un chaval cuyo padre
fallece el 11-S. El pequeño encuentra una llave misteriosa en un florero e
intenta descubrir qué abre. Tiene la secreta esperanza de hallar algún sentido
–alguna clave– a la muerte de su padre.
Esta película se basa en la novela del mismo título,
un texto osado, original y nada fácil.
Su
publicación provocó un alud de pronunciamientos en ambos sentidos: críticas furibundas
y adhesiones inquebrantables.
Blanco o negro.
Blanco o negro.
Con
ella no hubo –ni hay– término medio: o te
cautiva o te repatea
Las
críticas negativas fueron muy, muy negativas. El New York Press, por ejemplo, nombró al autor, Johathan Safran Foer, uno de los 50 neoyorquinos más detestables. Un
crítico hizo un juego de palabras con el título y habló de la novela como Tan empalagosa y tan falsa.
Aviso
a navegantes: Tan fuerte, tan cerca no es un bestseller. Ni siquiera una novela al uso.
Estamos
ante una obra experimental, con varios niveles narrativos, con juegos de
imágenes, de fotografías y de tipografía… narrada por un chaval de 9 años muy
inteligente, bastante creativo y algo obsesivo.
¡Jo!
Los
que gusten de probar cosas nuevas, los que se atrevan a romper convenciones,
disfrutarán mucho. Pese a que es algo irregular tiene momentos
realmente brillantes.
Las
críticas positivas, les decía, han sido también muy contundentes y alaban una
escritura magnífica y una enorme capacidad creativa.
Si
se deciden, ya saben que están tirando una moneda al aire: les gustará mucho o dejarán el libro a medias. Es lo que tiene el
riesgo. Lo que pasa es que, de vez en cuando, conviene arriesgarse en literatura
por lo que tiene de reto intelectual y de placer cuando
se descubre una obra capaz de sacudir nuestra conciencia y nuestras neuronas.
Hola!
ResponderEliminarA mí me gustó mucho este libro, toda esa mezcla de estilos narrativos me pareció muy original y atractivo, y me indujo a seguir leyendo hasta el final, siempre de la mano del pequeño protagonista. Aunque pueda parecer una lectura complicada, una vez estás metido en la historia, todo resulta mucho más fácil. De todos modos, me parece una novela más redonda 'Todo está iluminado', del mismo autor.
Saludos!
Gracias por la nota, Oscar. Tu opinión sobre su obra es compartida por muchos lectores a los que ha gustado la novela. De hecho, cuando se habla de él en Estados Unidos se destaca que es el autor de "Todo está iluminado".
ResponderEliminar