viernes, 11 de mayo de 2012

Libros comentados en el Territorio a medias del 10 de mayo. Con el audio completo


Dos mujeres protagonizan nuestro Territorio a medias de esta semana. Bueno, dos mujeres y tres filósofos, aunque estos últimos, en forma de avance del programa –y de la entrada– de la próxima semana.

Las mujeres son María Antonieta en Adiós a la reina, de Chantal Thomas, compartida con el cine, y Neus Català, cuya biografía novelada, Cenizas en el cielo, firma Carme Martí. Ambas han sido editadas por Rocaeditorial. Los filósofos Platón, Diógenes y Kant forman parte de un apasionante proyecto infantil titulado Los pequeños platones, de Errata Naturae.



Cenizas en el cielo

Hemos hablado varias veces en el programa –y he escrito en este blog– sobre una de las modas editoriales más rentables de los últimos años. Ya saben: novelas protagonizadas por mujeres, en los años 30 y 40 del siglo pasado, en escenarios más o menos exóticos, con una mezcla de personajes reales y de ficción y unas gotas de espionaje y acción.

Cenizas en el cielo entraría de lleno en esa categoría si no fuera porque es la biografía novelada de una mujer que acaba de cumplir los 96 años. Se llama Neus Català y vive en una residencia de Els Guiamets, su pueblo natal, en la comarca del Priorato, en Tarragona.

Neus era hija de una familia campesina. Y en el campo vivió su infancia y juventud hasta que se trasladó a Barcelona, al principio de la Guerra Civil, para estudiar enfermería. 

Tras diplomarse, en 1937, se hizo cargo de la atención de 180 niños huérfanos de una colonia infantil en la localidad costera de Premià de Mar.

Con ellos se fue al exilio en Francia. Allí se enamoró y, con su marido, se enroló en la Resistencia francesa al estallar la II Guerra Mundial. Su casa se convirtió en un centro logístico clandestino, un lugar por el que pasaban armas y mensajes.

Actuó, también, como enlace de la Resistencia hasta que fue denunciada ante las autoridades de la ocupación. Detenida por la Gestapo, en 1943, fue torturada en Limoges y deportada al campo de concentración de Ravensbrück.  

Tuvo la suerte de acabar en un campo auxiliar de trabajo, en el que se fabricaba munición para el ejército alemán. Allí las internas de todos los países e ideologías se organizaron para boicotear la producción.

Resulta que cuando un número determinado de balas fallaba, el pedido entero se retiraba y volvía a la cadena de montaje. Neus y sus compañeras descubrieron que, mezclando moscas con la pólvora del fulminante, se estropeaba la bala sin dejar rastro. Así que se organizaron en dos equipos: cazadoras y almacenadoras. Las primeras capturaban los insectos y las segundas los escondían en las cajas de cerillas que tiraban sus guardianas fumadoras.

Las SS no llegaron a ejecutarlas porque el director del campo, un nazi desencantado, veía venir el final de la guerra y maquilló las cifras para hacer méritos ante las presas y evitar que lo fusilaran cuando llegaran los rusos.

Carme Martí consigue transmitir emoción al libro. Se hace muy evidente en las dos escenas clave de la novela: la entrada en el campo de concentración y la liberación.

La narración está, en este caso, al servicio de la protagonista –de la biografía, que es un género diferente– lo que le resta algo de dinamismo en algunos momentos, a cambio de añadirle, como decía, una buena dosis de emotividad.

La autora ha intentado construir un relato en el que las personas se impongan a la ideología, aunque es difícil conseguirlo siempre porque la peripecia vital de Neus no puede desvincularse de su militancia política republicana y comunista.  

Cenizas en el cielo es, en fin, una historia de mujeres fuertes, de solidaridad… y de aventuras reales en un periodo histórico apasionante.

Y se lee bien, que no es poco.



Adiós a la reina

El francés Benoit Jacquot dirige a tres magníficas actrices, Lea Seydoux, Diane Kruger y Virginie Ledoyen, en Adiós a la reina, una nueva producción sobre María Antonieta, la reina ejecutada en la guillotina durante la Revolución Francesa.

La principal aportación de la película es la especulación sobre las posibles inclinaciones lésbicas de su majestad.

Está basada en una novela de la historiadora y escritora francesa Chantal Thomas que se titula igual, Adiós a la reina. La publicó Roca en 2005.

Está narrada desde el punto de vista de Agathe-Sidonie Laborde, la antigua lectora de María Antonieta. La mujer nos ofrece una visión retrospectiva de los hechos, ya que el inicio del relato está situado en 1810 en Viena, una ciudad humillada por la ocupación de las tropas de Napoleón.

Describe la vida de la corte en Versalles los días cruciales del inicio de la Revolución, en especial del 14 a 16 de julio de 1789.

Los nobles vivían en una burbuja que creían inexpugnable y que estaba muy alejada de la realidad cotidiana de sus conciudadanos más pobres. Aquellos tres días sellaron su destino. La mayoría de ellos serían ejecutados en los años siguientes. Los reyes subieron a cadalso en 1793.   

Agathe-Sidonie Laborde es una joven cortesana fascinada por su señora… y algo más. A través de ella conocemos a la presunta amante de la reina, Yolande Martine Gabrielle de Polastron, duquesa de Polignac, un personaje real.

Gabrielle era una mujer hermosa y muy ambiciosa que lideraba el círculo íntimo de amistades de María Antonieta. Para algunos historiadores, fue una influencia nefasta sobre ella y la responsable de sus decisiones más absurdas e impopulares.

La novela ofrece una minuciosa reconstrucción de la vida en el palacio de Versalles. Es su punto fuerte. No en vano, Chantal Thomas es historiadora, especializada en el siglo XVIII, y ha sido profesora de esa materia en universidades francesas y norteamericanas.

En el otro lado de la balanza, esa atención extrema al detalle se impone en algunos momentos al ritmo narrativo, al suspense –si es que podemos hablar de suspense sabiendo cómo acaba todo–.

Adiós a la reina es una buena novela histórica que recibió, en 2002, el Premio Fémina, uno de los galardones literarios europeos más prestigiosos.



Los pequeños platones

Como esta semana nos quedamos sin tiempo, reservamos para el próximo programa un proyecto fascinante: acercar la gran filosofía a los niños de entre 9 y 14 años.

Errata Naturae ha traído a España esta iniciativa francesa que se titula Los pequeños platones, cuyo objetivo es que los niños aprendan a pensar y a actuar no movidos por los impulsos, sino tras considerar distintas perspectivas.

Un día loco en la vida del profesor Kant y El filósofo-perro frente al sabio Platón son los dos primeros títulos de la colección.

Este es el audio completo del programa.


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